“No Somos la Clínica Que Estás Buscando: Cómo Responder a Pacientes Que Solo Ven el Precio”
En medio de una consulta o al teléfono, un paciente menciona que encontró una consulta más económica en otro lado. Es una situación incómoda, pero también es una oportunidad para reafirmar el valor de tu práctica médica.
La Pregunta Inevitable: “Entonces, ¿Qué Haces Aquí?”
Cuando un paciente te dice que hay opciones más baratas, la respuesta más honesta y amigable es precisamente esa: “Entonces, ¿qué haces aquí?”
No lo digas con sarcasmo, sino con genuina curiosidad. Esta pregunta invita al paciente a reflexionar sobre por qué eligió tu clínica en primer lugar. Tal vez sea tu reputación, tu experiencia, las instalaciones, la atención personalizada o la confianza que inspiras. Al hacer esta pregunta, estás ayudando al paciente a reconectar con su decisión inicial.
5 Estrategias para Manejar la Objeción de Precio
1. Valida Sus Preocupaciones Sin Disculparte
“Entiendo que el precio es importante para ti. Es completamente válido que busques opciones que se ajusten a tu presupuesto.”
No te pongas a la defensiva ni te disculpes por tus tarifas. Reconocer su preocupación no significa que vayas a cambiar tus precios.
2. Enfócate en el Valor, No en el Precio
“Lo que ofrecemos aquí no es solo una consulta de 15 minutos. Es un diagnóstico preciso con equipamiento de última generación, seguimiento personalizado y 20 años de experiencia en casos complejos como el tuyo.”
Ayuda al paciente a entender qué está obteniendo por su inversión. El precio es lo que pagas; el valor es lo que recibes.
3. Haz Preguntas Que Generen Reflexión
- “¿Qué es lo más importante para ti en tu atención médica?”
- “¿Has investigado la experiencia y credenciales de ese otro doctor?”
- “¿Confiarías tu salud únicamente al precio más bajo?”
Estas preguntas mueven la conversación del precio a lo que realmente importa: su bienestar.
4. Usa la Analogía del Mecánico
“Si tu auto tuviera un problema serio, ¿lo llevarías con el mecánico más barato o con uno en quien confíes? Tu cuerpo merece al menos la misma consideración.”
Las analogías ayudan a poner las cosas en perspectiva.
5. Sé Honesto Sobre Tu Nicho
“Nuestra clínica se especializa en casos complicados que requieren atención detallada. Si buscas algo rápido y económico, es posible que haya opciones que se ajusten mejor a lo que necesitas ahora.”
No tengas miedo de calificarte a ti mismo fuera de una venta. No todos los pacientes son para ti, y eso está bien.
Señales de Alerta: Cuando el Regateo Es Excesivo
Si un paciente:
- Compara precios constantemente durante la conversación
- Pide descuentos antes de conocer el diagnóstico o plan de tratamiento
- Cuestiona cada costo sin interés genuino en entender el valor
- Busca justificar por qué deberías cobrar menos
Estas son señales de que quizás no haya un buen ajuste entre las expectativas del paciente y lo que tu clínica ofrece.
La Respuesta Final: Estableciendo Límites con Dignidad
Cuando el regateo se vuelve excesivo y sientes que el paciente solo está buscando el precio más bajo sin valorar tu experiencia, es momento de ser claro:
“Creo que no somos el tipo de clínica que estás buscando.”
Esta frase no es grosera ni despectiva. Es honesta. Estás reconociendo que hay una desconexión entre lo que ofreces y lo que el paciente valora. Y eso está perfectamente bien.
Puedes continuar: “Te deseo lo mejor en tu búsqueda de atención médica. Espero que encuentres un profesional que se ajuste a tu presupuesto y necesidades.”
Por Qué Esto Es Importante Para Tu Práctica
Establecer límites claros:
- Protege tu tiempo para pacientes que valoran tu trabajo
- Mantiene tu energía para quienes realmente quieren estar ahí
- Refuerza el valor de tu marca profesional
- Atrae pacientes ideales que entienden la inversión en salud de calidad
No todos los pacientes son tus pacientes. Y eso es algo liberador.
Tu responsabilidad como profesional de la salud es ofrecer excelencia en el cuidado médico, no competir por el precio más bajo. Las personas que valoran lo que ofreces estarán dispuestas a pagar por ello.
Cuando alguien te diga que hay opciones más baratas, responde con confianza, empatía y claridad. Y si después de una conversación honesta el paciente sigue enfocado únicamente en el precio, no temas decir: “No somos el tipo de clínica que estás buscando.”
Tu paz mental, tu equipo y tus pacientes ideales te lo agradecerán.
- BeMed Marketing
Blogs Relacionados
Suscríbete a nuestro blog
Recibe contenido exclusivo, tips prácticos e inspiración directa en tu bandeja de entrada. ¡No te pierdas ninguna actualización!


